Estudio doctrinal · Reina-Valera 1960
¿Qué es un Apóstol?
Él eligió a doce y la lista quedó cerrada. Nadie puede ungirse apóstol — nadie cumple los requisitos. Ni en estos tiempos, ni nunca.
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«Enviado» — pero no cualquiera
La palabra apóstol significa, sencillamente, enviado. Pero que la palabra signifique enviado no convierte a cualquiera en apóstol. Jesús no llamó a una multitud: eligió a doce, los hizo estar con Él, y solo entonces los envió. El título no se toma — se recibe de quien tiene autoridad para darlo.
«Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.»
S. Marcos 3:14Hoy muchos quieren el título. Pocos se preguntan quién tiene autoridad para darlo — y qué exige la Escritura de quien lo lleva.
Los tres requisitos
Lo que la Escritura exige
El oficio apostólico no lo define una convención, una imposición de manos, ni una decisión humana. Lo define la Palabra de Dios — y los tres requisitos que ella enumera son imposibles de cumplir hoy.
I
Testigo ocular de la resurrección
El criterio que puso Pedro para llenar la vacante de Judas no fue la elocuencia, la antigüedad ni el celo: fue haber visto al Señor resucitado con sus propios ojos. Nadie vivo hoy puede presentar esa credencial.
«…comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.»
Hechos 1:22«¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro?» 1 Corintios 9:1
II
Señales y milagros comprobables
Las señales no eran un accesorio del ministerio: eran las credenciales del oficio. Pablo las llama, literalmente, «las señales de apóstol». La iglesia primitiva las vio hechas por mano de los apóstoles.
«Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.»
2 Corintios 12:12«Y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.» Hechos 2:43
III
Escogido por Cristo mismo
Ni una congregación, ni un concilio, ni otro apóstol: cada apóstol fue elegido directamente por Jesucristo. Pablo defiende su apostolado precisamente con esto — no lo recibió de hombre alguno.
«Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos).»
Gálatas 1:1«…pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.» Gálatas 1:12
El testigo final
Pablo, el último de todos
Pablo registra la lista completa de apariciones del Cristo resucitado — y se coloca al final de ella. No como uno más, sino como el último. La lista está cerrada.
El requisito de testigo ocular se agotó en Pablo.
Si la lista de apariciones que legitiman el oficio terminó con él, el oficio apostólico está cerrado — y ninguna «unción» moderna puede reabrirlo. El mismo Pablo lo resume en una pregunta: «¿No he visto a Jesús el Señor nuestro?» (1 Corintios 9:1). Sin esa visión, no hay apostolado.
El versículo truncado
Efesios 4:11, cortado en dos
Es el texto que se lee en cada «consagración apostólica» — pero siempre se detienen antes del «hasta». Los dones fueron dados para el período fundacional, hasta que la iglesia llegara a la madurez.
«…edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.» Efesios 2:20
Un fundamento se pone una sola vez. No se sigue poniendo. La iglesia ya está edificada sobre él.
La advertencia
La iglesia que probó a los apóstoles
La Biblia no solo no anima a buscar nuevos apóstoles: advierte que vendrán muchos diciéndolo ser, y manda a la iglesia a probarlos — no a aplaudirlos.
«Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia… y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos.»
Apocalipsis 2:2«Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.» 2 Corintios 11:13
Resolución
El rebaño no necesita apóstoles nuevos.
Necesita pastores fieles que apacienten la grey de Dios — no por fuerza ni por ganancia deshonesta, no como teniendo señorío, sino siendo ejemplos de la grey (1 Pedro 5:1-3). El pastor fiel no necesita llamarse apóstol: necesita ser hallado fiel.
«Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos… Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
S. Mateo 23:8, 12La fe fue una vez dada a los santos (Judas 1:3). No hay nueva revelación, nuevos apóstoles ni nuevos requisitos — solo la Palabra que ya fue entregada, y siervos fieles que la enseñan.