Los apóstoles y ancianos reunidos en Jerusalén
Estudio 02 · RVR1960

La iglesia y el dinero

Un estudio sencillo, para cualquier persona que empieza a buscar de Dios. Lo que la Biblia dice — y lo que no dice — sobre los concilios, el diezmo y el dinero. Sin palabras raras. Con dibujos.

empieza aquí
01
El único concilio de la Biblia

Un concilio es simplemente una reunión

Nada más y nada menos: líderes de las iglesias reunidos para ponerse de acuerdo. La Biblia registra uno solo, en Jerusalén. Y mirarlo es como tener una lupa: ahí se ve lo bueno, lo malo y las ventajas de un concilio.

Lo malo — el problema que obligó a la reunión: algunos llegaron enseñando que sin cumplir un requisito, nadie se salva.

«Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.»

Hechos 15:1

Lo bueno — en vez de pelearse o callarse, se reunieron, hablaron, y Pedro dijo esto:

«¿Por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos.»

Hechos 15:10-11

La decisión — y esta frase es la vara para medir cualquier concilio, de ayer y de hoy:

«Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias.»

Hechos 15:28
1
concilio en toda la Biblia
0
cargas impuestas a los hermanos
+
iglesias confirmadas y creciendo · Hechos 16:5

Las ventajas — cuando terminaron, enviaron una carta a Antioquía. Y la Biblia dice que al leerla, «se regocijaron por la consolación» (Hechos 15:31). Un buen concilio produce eso: gozo, unidad y claridad. Las iglesias «eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día» (Hechos 16:5).

El concilio bueno
  • Quita cargas que nadie puede llevar.
  • Defiende que la salvación es por gracia, no por requisitos.
  • Termina en gozo y en iglesias más firmes.
Hechos 15:28, 31 · 16:5
El concilio malo
  • Pone cargas: cuotas, requisitos, condiciones.
  • Enseña que sin cumplir su lista, no te salvas.
  • Termina en miedo y en gente expulsada.
Hechos 15:1, 10

En una frase

La Biblia no está en contra de que las iglesias se reúnan y se pongan de acuerdo — Hechos 15 existe. Está en contra del espíritu contrario: el concilio de la Biblia quitó un yugo. Cualquier sistema que ponga yugos nuevos, va en dirección contraria al Espíritu Santo.

02
La estructura original

Muchas iglesias, una sola Cabeza

En el Nuevo Testamento no hay una oficina central que cobre a las congregaciones. Cada iglesia local tenía sus propios ancianos, y todos respondían directamente a Cristo.

«Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.»

Hechos 14:23

«Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia… para que en todo tenga la preeminencia.»

Colosenses 1:18
Muchas iglesias pequeñas e iguales sobre una colina, todas iluminadas por un único sol
Imagen simbólica Muchas congregaciones, ninguna encima de otra — y un solo Sol alumbrándolas a todas por igual.

Y el requisito que la Biblia repite como tambor para todo líder de iglesia: «no codicioso de ganancias deshonestas» (1 Timoteo 3:3), «no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey» (1 Pedro 5:2-3).

Pregunta sencilla

Si en la Biblia cada iglesia tenía sus ancianos y una sola Cabeza… ¿de dónde salió la pirámide donde las congregaciones compiten por recaudar y le rinden cuentas a una sede? De la Biblia no salió.

03
El diezmo, fácil y claro

Lo que dice — y lo que le añadieron

Este es el versículo que más se usa para exigir el diezmo. Léelo completo, con su contexto:

«¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado… Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa…»

Malaquías 3:8-10

El alfolí era el almacén del templo. El diezmo de Israel sostenía a los levitas, que no tenían tierras: era la economía del pacto antiguo, para la nación de Israel bajo la ley. Jesús lo mencionó una sola vez — y fue para reprender a los que lo usaban de pretexto:

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.»

Mateo 23:23

¿Y qué manda el Nuevo Testamento sobre dar? Tres cosas, y las tres caben en una servilleta:

«Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.»

2 Corintios 9:7

«Porque si primero hay la voluntad dispuesta, bien aceptada será según lo que uno tiene, y no según lo que no tiene.»

2 Corintios 8:12

«Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto.»

Mateo 6:3-4
Una familia preocupada entrega un papel con sus ingresos mientras un líder ornamentado lo calcula con una balanza
Hechos 5:4 «Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti?» — en la Biblia el dinero era de la familia, no del sistema.

El programa de «¿cuánto ganas?»

En algunas iglesias te piden tus ingresos y, con eso, te calculan cuánto debes diezmar — como si estuvieras aplicando a un programa de vivienda del gobierno. Eso no está en la Biblia. Pedro le dijo a Ananías, hablando de su dinero: «Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder?» (Hechos 5:4). El dinero era suyo. En la Biblia cada uno da según su corazón — con alegría, no con fórmula. Lo obligatorio mata la alegría, y sin alegría no es ofrenda.

Para que nadie diga que esto es contra dar

Dar es hermoso. La Biblia dice que Dios ama al dador alegre. Lo que la Biblia condena es al dador triste y forzado — que es exactamente lo que produce el diezmo obligatorio.

04
La viuda y los que la devoran

Jesús puso las dos escenas juntas a propósito

La viuda pobre echa sus dos monedas en el arca del templo mientras los ricos echan bolsas de monedas
Marcos 12 «Ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.»

En el mismo capítulo, versículos seguidos, Jesús hace dos cosas. Primero condena a los líderes religiosos que «devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones» (Marcos 12:40). E inmediatamente después se sienta frente al arca, y mira cómo una viuda pobre echa ahí todo su sustento.

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.»

Mateo 23:14

Jesús alabó el corazón de ella — nunca alabó al sistema que vivía de gente como ella. La viuda dio con libertad y con amor; el sistema la dejó sin su sustento. Si tu familia está en un sistema así, Jesús ya vio la escena — y ya dijo de qué lado está.

05
El buen pastor y el pastor de lujos

Sostenido sí. Lujos a costillas de los hermanos, no.

Aquí hay que ser honestos con la Biblia completa: , la Biblia dice que el pastor que trabaja debe ser sostenido por la iglesia. Eso no es pecado.

«Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.»

1 Corintios 9:14

«Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar… Digno es el obrero de su salario.»

1 Timoteo 5:17-18

Pero de ahí a carros lujosos y casas grandes a costillas de los hermanos, hay un abismo. Y Jesús mismo lo marcó:

«Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.»

Lucas 12:15

«Ninguno puede servir a dos señores… No podéis servir a Dios y a las riquezas.»

Mateo 6:24
Contraste: a la izquierda un líder con corona en carruaje de lujo recibe bolsas de monedas de hermanos sencillos; a la derecha un pastor sencillo arrodillado entrega pan a una viuda y su hijo
Mateo 7:16 Dos pastores, dos frutos: uno recibe bolsas de los hermanos; el otro se arrodilla a darles pan.
Una balanza antigua: en un platillo un corazón que brilla, en el otro un montón de monedas que lo hunde
1 Timoteo 6:10 «El amor del dinero es la raíz de todos los males.»

¿Cómo se reconoce a cada uno? No necesitas ser teólogo: por los frutos.

El buen pastor
  • El dinero alcanza para los necesitados: «no había entre ellos ningún necesitado» (Hechos 4:34-35).
  • Es transparente: «procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres» (2 Corintios 8:21).
  • Da de lo suyo: «con el mayor placer gastaré lo mío… por amor de vuestras almas» (2 Corintios 12:15).
  • Vive sencillo y se le puede preguntar sin miedo.
Hechos 4 · 2 Corintios 8 y 12
El pastor de lujos
  • Carros y casas de lujo a costillas de los hermanos.
  • Hace mercadería: «por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas» (2 Pedro 2:3).
  • Tiene «la piedad por granjería» — el negocio de parecer santo (1 Timoteo 6:5).
  • Cuestionarlo es «rebelión»; las cuentas, un secreto.
2 Pedro 2 · 1 Timoteo 6 · Judas 11
Un pastor sencillo reparte pan y mantas entre familias alegres; sobre la mesa una caja de monedas abierta sin candado y un libro de cuentas abierto a la vista de todos
2 Corintios 8:21 Cuentas a la vista de todos y una caja sin candado: así se ve la transparencia.

«Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?»

Mateo 7:16

Ojo: esto no es contra tu pastor

Si tu pastor vive sencillo, es transparente y el dinero se ve en la iglesia y en los necesitados — honra eso, porque la Biblia lo honra (1 Timoteo 5:17). Esta sección es una lupa, no una condena: para agradecer al bueno, y para no dejarse engañar por el otro.

06
Títulos, sillas y expulsiones

Diótrefes vive

«Si no pagas, no eres miembro. Si preguntas, te expulsan.» Esa táctica tiene nombre en la Biblia: Diótrefes, el primer líder que usó la membresía como arma.

«Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe… y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.»

3 Juan 1:9-10
Un líder en un trono alto señala hacia la puerta mientras dos hermanos tristes salen con sus hatos
3 Juan 1:10 El primer lugar, la expulsión, la puerta: el retrato de Diótrefes.

Y Jesús fue directo contra el amor al primer lugar y al título:

«Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos… El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.»

Mateo 23:8, 11

«Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas… Mas entre vosotros no será así.»

Mateo 20:25-26

Entre vosotros no será así

No es pecado que una iglesia tenga orden y liderazgo — la Biblia lo establece. El pecado es el señorío: el líder que expulsa, condiciona y cobra lealtad como si la grey fuera suya. La grey es de Dios (1 Pedro 5:2).

07
El filtro bereano

Cómo saber si es de Dios, sin miedo y sin pleito

Los bereanos eran «más nobles» por una sola razón: escudriñaban las Escrituras cada día para ver si estas cosas eran así (Hechos 17:11). Ese es tu permiso bíblico para preguntar. Pasa cualquier iglesia por este filtro sencillo:

Una familia de noche examina un pergamino a la luz de una lámpara mientras compara lo que dice un predicador
Hechos 17:11 «Escudriñando cada día las Escrituras, para ver si estas cosas eran así.»

¿Predican gracia o requisitos?

Si para salvarte o bendecirte te ponen cuotas y condiciones, es otro evangelio (Gálatas 1:8).

¿El dar es alegre o forzado?

¿Hay libertad, o hay miedo, maldición y presión? «Dios ama al dador alegre» (2 Corintios 9:7).

¿Los líderes sirven o se enseñorean?

¿Puedes preguntar sin ser señalado? «No como teniendo señorío… sino siendo ejemplos» (1 Pedro 5:3).

¿A dónde va el dinero?

¿Se alimenta al rebaño, o el rebaño alimenta los lujos del pastor? «Por sus frutos los conoceréis» (Mateo 7:20).

¿Hay apariencia de piedad… o poder de ella?

«Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita» (2 Timoteo 3:5).

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.»

1 Juan 4:1
Para terminar

La iglesia verdadera no cobra cuota

«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar… porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.»

Mateo 11:28, 30

«Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

Mateo 18:20

Si alguna vez te hicieron sentir que tu lugar en la familia de Dios depende de un pago, recuerda esto: tú perteneces a Cristo, y él ya lo pagó todo. No necesitas membresía de ningún concilio para ser iglesia.

Siguiente estudio: ¿Qué es un Apóstol? →